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La resistencia silenciosa a dialogar, detener y denunciar la violencia laboral, el hostigamiento y el acoso



Cómo manejar algo que a fuerza de normalizar y legitimar, se acepta como parte cotidiana de las relaciones laborales, la violencia laboral en sus diferentes formas, estructuras y mecanismos, se encuentra muchas veces favorecida por las malas prácticas organizacionales,  sociales y culturales, que ensombrecen cualquier oportunidad de visibilizarlas, detenerlas y erradicarlas.


Son incontables las significativas revelaciones (producto de la normalización de la violencia laboral) que muchas veces viven las personas víctimas, que bajo la sombra de la normalización, descubren de golpe y aún más violento, el proceso de violencia en el que se encontraban, cuando esto sucede, resulta ser una especie de luz que rompe la oscuridad, que acalla el sonido silencioso de las palabras y la inacción producto de una re victimización, estigmatización y “castigo” constante a lo diferente, a quién se sale de la norma, a quién no participa como se espera. A continuación del caso de Maria…


“Verdaderamente no encontraba la razón de mi cansancio, con mayor frecuencia me encontraba más molesta conmigo, debido a que parecía que hacía menos y me cansaba más, de hecho sentía que estaba cayendo en una depresión, no lograba conectar con mis compañeras y compañeros, y realmente empezaba a creer que había algo malo en mí, que no sumaba, que no era normal, aún y cuando en muchas ocasiones trataban de jugarme alguna broma para poder romper el hielo, el estrés o la cotidianidad. 

…Al menos eso era lo que yo verdaderamente pensaba, que en un entorno laboral tan definido y demandante, era necesario cierto tipo de interacción, que ahora sé que era violenta. 


…Me costo mucho trabajo primero conectar que mi malestar emocional y físico, no era por el estrés del trabajo y mis hábitos, sino por la calidad de las relaciones y las micro violencias cotidianas; segundo el darme cuenta que era víctima de las micro violencias, de los hostigamientos e incluso de cierto tipo de acoso, fue algo que no sólo me impacto, sino que me llevo a la lona; cómo era posible que siendo mis compañeras y compañeros me hicieran eso; y tercero, por qué no supe cómo parar esa situación, una vez que la hice consciente, esto me hacía sentir mucha culpa, me sentía de hecho sucia, molesta, incomoda y hasta que me traicionaba a mí misma”.


En el último año en Resiliencia Organizacional hemos identificado que la recurrencia de los siguientes dos fenómenos es real, impactante y costosa en el sentido personal, moral y organizacional.


  1. Las personas no diferencian la violencia normalizada, esto es, muchas situaciones violentas que viven y sólo van escalando, encuentran en la normalización y aceptación, la escalera para subir de tono hacía casos de acoso y hostigamiento

  2. Las personas no encuentran el momento o situación acorde para dialogar, detener y denunciar una situación de violencia, antes de que se normalice

  3. Las y los responsables, así como los liderazgos, no identifican los recursos necesarios para abordar y acompañar una situación así 


La resistencia silenciosa producto de la normalización y la falta de recursos para abordar una situación tan clave para el desarrollo de las personas en las organizaciones, es algo que aunque paulatinamente va cambiando, todavía presenta muchas áreas de oportunidad, en cuanto a información y mecanismos de abordaje.

Si quieres conocer con mejor precisión como te encuentras, cómo se encuentra tu organización y cuál es la situación general en las organizaciones, sobre violencia laboral,  acoso, hostigamiento y mobbing, te invitamos a participar en la siguiente encuesta, periódicamente compartimos los resultados generales de forma privada e informativa. Visita https://www.resilienciaorganizacional.org/encuestas/acoso 


El mejor recurso para abordar, prevenir y erradicar la violencia es la información y los mecanismos para su tratamiento.


Y en tú organización, ¿cómo se vive, habla, previene y atiende violencia? Déjame tus comentarios 

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