Hablar de incertidumbre en momentos de inquietud

En medio de una montaña de tareas, objetivos, pendientes, cosas por resolver, y de pronto, llega un representante del equipo para pedir hablar contigo por que el grupo tiene incertidumbre.



En teoría esto debería suceder más de lo que realmente pasa, sin embargo, la intención de acercarse a los liderazgos para hablar de inquietudes o incluso incertidumbres, es algo que tiene que debe hacerse, aún y con el temor de tocar temas que sean sensibles y de no fácil abordaje.


La mente humana y el clamor colectivo son especialmente sensibles y reactivos ante escenarios que de pronto se muestran amenazantes, y esto de ninguna forma es algo malo, por el contrario. A veces lo amenazante, es no abordar a tiempo los temas delicados con el equipo de trabajo.

Entonces cómo tendríamos que atender y preparar una situación como la anterior.


Inicialmente debemos tener un alto sentido de consciencia, de que en momentos de cambio, crisis, inquietud e incertidumbre, de una u otra manera se darán las condiciones para tener estas conversaciones, pero, el tono, es lo que puede hacer la diferencia, respecto a cómo vamos a abordar la situación.


Pensemos por un momento en el escenario antes mencionado, llega un representante del equipo y nos urge a hablar sobre algunas inquietudes, que es lo que puede pasar en ese contexto, la o el líder, inicia con cierta desventaja, ya que no había preparación ni mental, ni emocional, y probablemente tampoco del tema en concreto; en seguida se enfrentará ahora al foco emocional de la persona que lo busca, y eso es un segundo problema; y tercero, quizá el momento no es el más adecuado, y eso generará otro problema.


¿Pero entonces qué hacer?


Necesitamos cambiar el paradigma respecto a la conversación organizacional, el cual a veces se relaciona con una cuestión generacional, en donde pareciera que a ciertas generaciones les cuesta más trabajo hablar de temas complejos, y a otras pareciera se les da más fácil.

Pero es más que eso, son los recursos emocionales, racionales y estratégicos, así como las creencias y experiencias pasadas, las que marcan la agenda de la conversación, y esto es realmente bueno, por que podemos trabajar en ello, en afinar, fortalecer y establecer condiciones para un diálogo que aborde temas complejos en cualquier momento, ¿cuándo realmente es buen momento para hablar de algo complicado?.


Recuerda que en ResilienciaOrganizacional.org contamos con la experiencia, recursos y mecanismos para fortalecerte en y a tu organización.


Fernando Hernández Avilés

Presidente de ResilienciaOrganizacional.org

@generacambios



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